hacienda queiles

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Desde sus comienzos, en este pago se ha practicado una agricultura ecológica con la que, además de cuidar el medioambiente, tratando el terreno con abonos orgánicos, también se demuestra la preocupación por los consumidores, que pueden tener la tranquilidad de degustar un aceite sin ningún residuo químico. Por ello, el aceite de oliva virgen extra Abbae de Queiles, ha sido certificado como producto ecológico por el Órgano Autonómico de Navarra y el USDA, el órgano certificador de Estados Unidos.

Para realizar un aceite de calidad, lo más importante es llevar a la almazara un fruto perfecto que en este caso es la aceituna de la variedad arbequina. Así, en la Hacienda Queiles, se intenta lograr el mejor producto a través de distintos aspectos, como el sistema de plantación en un marco de 7 por 5 metros, que permite a los árboles tener el espacio suficiente para su correcta insolación y ventilación. Además, todo el olivar se cultiva sobre hierba por lo que, en este pago no se labra la tierra sino que se corta la hierba, de forma que también sirve como sustrato para enriquecer el terreno y los árboles. Por su parte, la poda se realiza también buscando la mayor insolación del fruto, cuyo punto exacto de maduración se determina, en este pago, mediante un índice cromático y realizando aceite en el laboratorio para estudiar las características organolépticas del producto. Dos parámetros con los que se decide el punto de maduración idóneo para recoger el fruto con el que se producirá el característico aceite Abbae de Queiles.